Reseña de “La muerte del autor” de Roland Barthes.
El texto “La muerte del autor”, defiende eso, la muerte del autor cuya consecuencia sea el nacimiento del lector por antonomasia, que sea capaz de leer el texto y no el contexto. Cuando damos un autor, un nombre, a un texto no le damos solo eso sino que también le damos una vida, un momento histórico, un entorno, un lugar. Si no fuera así la crítica no tendría razón de ser ya que esa es su función: trascender las palabras e ir más allá de lo literal porque el propio texto como tal puede leerlo un mero lector sin la necesidad de más conocimiento que la lengua en el que está escrito. De ahí que diga que “el imperio del Autor haya sido también el del Crítico” porque sin la asignación de un autor a un texto se pierde el trasfondo interpretable por la crítica y pone el texto a los pies del lector que puede leerlo con gafas transparentes en lugar de con gafas veladas, teñidas de contexto. Ejemplo de lo que dice es que la escritura múltiple es decir aquella sometida al boca-oreja, a la tradición popular, al anonimato, consigue que solo se pueda reseguir la estructura, las características del texto, pero no descifrar un fondo porque no tiene un autor que lo sostenga y le de contexto. Cuando la literatura renuncia a la
asignación de un “sentido último” rechaza todo lo conocido hasta el momento desbaratando la teología, la razón, la ciencia, la ley, que también buscan el sentido último a las cosas, una lógica, una causa, un efecto. Así pues busca la muerte del autor para construir un lector que prevalezca el qué al porqué, que no interprete el texto según lo que cree que ha querido decir el autor, que no sea un lector doctrinable que espera recibir una lección del texto sino que lo admire por su composición y su belleza, por el gusto de disfrutar de la belleza de las palabras y abandonando todo tipo de complejos detectivescos.
Coincido con el autor en que tendimos a contextualizarlo todo ya que, utilizando un ejemplo muy cercano, justo acabo de verme buscando información sobre Plutarco para poder entender su texto y al perderme por el camino y buscar uno alternativo por lo menos siento que no he estado perdiendo el tiempo ya que aunque no me haya terminado siendo útil para mi intención inicial lo ha sido para comprender el texto a reseñar. Coincide además con una idea que ha estado revoloteando por mi cabeza últimamente. Me doy cuenta de que necesitamos un motivo por el qué vivir, algo o alguien para o por quién luchar, que se nos hace inconcebible la idea de existir por existir, de vivir por vivir, sino que somos una pandilla de presuntuosos que creemos que tenemos que crear o hacer algo aquí además de estar. Del mismo modo no podemos entender que un texto exista por existir, sin una intención última, ya que igual que nosotros creemos que estamos aquí para algo (aunque solo sea para procrear), creemos lo mismo de nuestros textos (¿porque que son nuestros textos sino nosotros?) y queremos que también creen algo, ya sea una opinión, una idea o incluso otro texto. Porque nadie escribiría para nada y hasta el propio autor del texto tiene una intención al escribir, un mensaje que hacernos llegar que querrá que entendamos además de apreciar como junta letras y palabras. El autor busca la pureza de la literatura o escritura del mismo modo que he estado buscando la pureza de la vida y la capacidad de vivir sin aditivos, sin samfaina para verla desnuda, limpia, en su pureza. La cuestión es que sin samfaina la vida (y la literatura) pierde para nosotros todo el sentido y el interés haciéndola tediosa y aburrida.
Hasta ahora había tenido por arrogancia el hecho de que no pudiéramos vivir sin más como un niño o un animal, escribir por la belleza de escribir, vivir por la belleza de vivir, para poder ver solo la letra, la
gracia del fenómeno de la vida porque tenia por bueno lo natural pero he podido aprender que el hecho de que nos interese más el porqué que el qué no es una cuestión de arrogancia sino de raciocinio, de humanidad. Y pues sino, ¿que es lo natural?
Aether
No hay comentarios:
Publicar un comentario